Patrones vívidos, caras, incluso escenas enteras — que se aparecen a alguien que sabe que no son reales. Tiene nombre, lo causa la pérdida de visión y no una enfermedad mental, y saberlo es la mayor parte de la batalla.
El síndrome de Charles Bonnet (SCB) es la experiencia de alucinaciones visuales en personas que han perdido una cantidad importante de visión — por una enfermedad ocular, o por una pérdida de visión de origen cerebral como la hemianopsia tras un ictus. Las imágenes pueden ser simples (cuadrículas, patrones que brillan, colores) o sorprendentemente elaboradas (caras, figuras, animales, escenas enteras). Lo crucial es que la persona normalmente sabe, o se da cuenta enseguida, de que lo que ve no es real.
Cuando el sistema visual deja de recibir su información habitual, las partes visuales del cerebro pueden activarse espontáneamente y generar imágenes propias — las imágenes cerebrales tomadas durante las alucinaciones muestran exactamente esto (ffytche y colaboradores, 1998). A veces se compara con la sensación del miembro fantasma: el cerebro llenando el silencio con su propia señal. No es un signo de enfermedad mental, y no es demencia.
Más común de lo que casi nadie piensa. Las estimaciones varían mucho — las cifras citadas habitualmente van de en torno a una de cada diez a un tercio de las personas con una pérdida de visión importante (Menon y colaboradores, 2003) — y la cifra real probablemente sea mayor, porque muchas personas nunca lo mencionan por miedo a lo que pueda significar. Si es tu caso: estás en muy buena compañía, y contárselo a tu médico de cabecera o a tu consulta de oftalmología no hará que te etiqueten como otra cosa que una persona con pérdida de visión.
Lo más eficaz de todo es saber qué es — las alucinaciones que se comprenden pierden casi todo su poder de asustar. Más allá de eso, hay quien cuenta que los episodios pueden interrumpirse cambiando la iluminación (más brillante o distinta), parpadeando o moviendo los ojos deliberadamente (mirar rápido de izquierda a derecha durante unos segundos), cambiando de actividad o poniéndose de pie. El cansancio y el estrés tienden a hacer los episodios más frecuentes, así que dosificar el día con suavidad también ayuda aquí. No hay ninguna medicación de uso habitual para el SCB en sí; el manejo es comprensión, trucos prácticos y tiempo — en muchas personas los episodios se van desvaneciendo a lo largo de meses.
Menciona siempre las alucinaciones nuevas a tu médico de cabecera o a tu especialista de los ojos para que puedan confirmar el SCB y descartar otras causas; esa confirmación es en sí misma tranquilizadora. Pide consejo sin demora si las alucinaciones implican otros sentidos (voces, sonidos, olores), si no estás seguro de si lo que ves es real, si resultan angustiosas o amenazantes, o si vienen acompañadas de confusión — esos patrones apuntan lejos del SCB y merecen una valoración adecuada.
Esta guía ofrece información general, no consejo médico, y no diagnostica ni trata ninguna afección. Sigue siempre las indicaciones de tu propio equipo de rehabilitación. Stroke Sight y ReWrite son herramientas de apoyo al bienestar, no productos sanitarios.