Cuando la mano dominante queda afectada tras un ictus o una lesión cerebral, hay dos caminos honestos: seguir trabajando con esa mano, o enseñar a escribir a la otra. Muchas personas hacen un poco de ambos. Esto es lo que ayuda.
Cambiar de mano para escribir no es rendirse con la mano afectada, ni una decisión permanente. La pregunta práctica es para qué necesita escribir ahora mismo: una firma, la lista de la compra, formularios, tarjetas para los nietos. Si la mano afectada aún no puede con eso, la otra puede encargarse de esas tareas mientras la afectada sigue con sus propios ejercicios.
Elija lo que elija, nada de lo que sigue sustituye al programa de ejercicios que su equipo le haya dado para el brazo y la mano afectados.
Siéntese a una mesa con los dos antebrazos apoyados. Si ahora escribe con la mano izquierda, incline el papel en el sentido de las agujas del reloj — esquina superior derecha hacia arriba; quien empieza con la derecha lo inclina al revés. Ese ángulo mantiene la muñeca recta y la mano por debajo del renglón, de modo que ve lo que escribe y, escribiendo con la izquierda, se emborrona menos la tinta.
El papel intentará moverse. Si el brazo afectado conserva algo de función, su peso apoyado en el borde de la hoja es un sujetapapeles natural — y además mantiene el brazo participando y a la vista. Si todavía no es posible, un portapapeles con pinza, una tira de cinta adhesiva, una base antideslizante o simplemente un libro pesado en el borde opuesto hacen el mismo trabajo. Deje el brazo afectado apoyado en la mesa en lugar de colgando.
Un bolígrafo de cuerpo grueso es más fácil de sujetar con una mano que aún está aprendiendo; los bolígrafos finos exigen una presión y una precisión que todavía no tiene. Los bolígrafos de gel y roller dejan tinta casi sin presión, y los rotuladores son los más indulgentes de todos. Los adaptadores de goma baratos engordan cualquier bolígrafo que ya tenga. También existen bolígrafos lastrados que ayudan a algunas personas — un terapeuta ocupacional puede decirle si le convendrían antes de gastar dinero.
Saltarse etapas es el error más común. Cada una de estas se gana la siguiente.
Garabatos, círculos grandes, olas y ochos por toda la hoja — desde el hombro y el codo, no desde los dedos. Aquí es donde la mano nueva aprende siquiera a dirigir el bolígrafo. Debería parecer obra de un niño pequeño; ese es el ejercicio, no un fracaso.
Practique las letras agrupadas por forma, en grande y en papel pautado: la familia redonda (c, o, a, d, g), la familia de trazos altos (l, t, i, h), la familia en zigzag (v, w, x, z). Una familia por sesión es suficiente. Deje espacios generosos — las letras ya encogerán más adelante.
Pase pronto a su firma y a las palabras que su semana necesita de verdad — su nombre y dirección, los nombres de la familia, lo básico de la compra. Una firma simplificada y consistente es una buena meta; practique siempre la misma versión.
Listas, tarjetas de cumpleaños, una línea en un diario, un crucigrama. Las tareas reales motivan más que los ejercicios sueltos, y le dicen con honestidad qué falta por trabajar.
Poco y a menudo gana a mucho y de tarde en tarde: varias sesiones cortas repartidas en el día, parando mientras aún va bien. No hay un número mágico de minutos — su propia fatiga es la guía.
La escritura con la mano no dominante empieza grande, lenta y temblorosa en todo el mundo — así es la primera escritura a cualquier edad, y no es señal de que el cambio no vaya a funcionar. Cuente con semanas hasta que deje de sentirse extraña y meses hasta que sea rutina; el orden de las metas es legible primero, cómoda después, rápida al final. Escribir además cuesta concentración real tras un ictus o una lesión cerebral, así que el cansancio aparece en la escritura antes de que usted lo note. Un día más tembloroso es una señal para parar antes, no una prueba de progreso perdido.
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Ver ReWrite →Un terapeuta ocupacional puede ayudarle a decidir en qué mano centrarse, ajustar adaptadores o bolígrafos lastrados y adaptar la práctica a sus metas — pida una derivación a su médico o a su equipo de ictus. Consulte más pronto que tarde si:
Esta guía ofrece información general, no consejo médico, y no diagnostica ni trata ninguna afección. Sigue siempre las indicaciones de tu propio equipo de rehabilitación. Stroke Sight y ReWrite son herramientas de apoyo al bienestar, no productos sanitarios.